Tarde o temprano alguien más necesita reiniciar el servidor mientras tú no estás. Compartir tu contraseña es la respuesta equivocada a eso: los subusuarios existen justo para no tener que hacerlo.
Qué es un subusuario
Una invitación a un servidor concreto, enviada a un correo, con exactamente los permisos que marques. Entran como ellos mismos, sus acciones quedan atribuidas a ellos, y puedes quitarlos de un clic sin cambiar nada de lo tuyo.
Grupos de permisos, del más seguro al más peligroso
| Grupo | Les permite | Dáselo a |
|---|---|---|
| Consola | Ver la salida, mandar comandos, reiniciar | Cualquiera que te ayude a moderar |
| Archivos | Leer, editar, subir y borrar archivos | Gente en quien confías con el mundo |
| Copias | Crear y descargar copias | Copropietarios |
| Bases de datos | Crear y borrar bases de datos | Quien te montó los plugins |
| Inicio | Cambiar versión, jar, flags | A nadie que no lo necesite |
| Ajustes | Renombrar, reinstalar | Es prácticamente copropiedad |
Un subusuario con permisos de archivos puede borrar un mundo, y uno con permisos de ajustes puede reinstalar el servidor. Las dos cosas son permanentes. Da esos dos solo a gente a quien confiarías la cuenta entera.
«Reinícialo si se cae y dime qué decía la consola» cubre casi todos los motivos por los que alguien pide acceso. Además es el conjunto de permisos que no te puede costar nada.
Añadir uno
- Usuarios → Crear subusuario
Necesitas su correo, no su nombre de usuario.
- Marca solo lo que necesite hoy
Añadir un permiso después son diez segundos. Quitar uno después de que algo se borre lleva bastante más.
- Dile qué le has dado
La mitad de los «no me deja» es alguien intentando usar un permiso que le negaste a propósito.
Entra con su propia cuenta, ve el servidor, y puede hacer lo que le concediste y nada más.