La suspensión por impago casi siempre es un accidente: un correo en la carpeta de spam, una tarjeta caducada, una renovación que cayó en una semana en la que alguien no estaba. Los cuatro arreglos llevan unos minutos, una vez.
Los cuatro
- Usa un correo que leas de verdad
Las facturas y los avisos van a la dirección de la cuenta. Si esa es una dirección que creaste hace años y no abres nunca, la línea de tiempo corre sin que veas nada de ella.
- Comprueba que nuestros mensajes no van a spam
Busca un correo de factura anterior y márcalo como no spam, o añade al remitente a tus contactos. Hacerlo ahora no cuesta nada; descubrirlo el día de la suspensión cuesta un día.
- Pon la fecha de renovación en tu calendario
No como recordatorio de pagar, sino como recordatorio de comprobar que la tarjeta guardada sigue valiendo. Las tarjetas caducan en silencio y el fallo parece un problema de pago en vez de uno de fecha.
- Ten una copia descargada
Lo único que hace sobrevivible el peor caso. Si la línea de tiempo llega a agotarse, una copia en tu propia máquina significa que perdiste un servicio y no un mundo.
La línea de tiempo, para que no tenga sorpresas
| Cuándo | Qué pasa |
|---|---|
| Antes del vencimiento | Se emite la factura y se mandan recordatorios. |
| La fecha de vencimiento | Una factura impagada suspende el servicio. |
| Siete días después | Todo se elimina de forma permanente. Después de esto no hay recuperación. |
Durante ella los datos siguen ahí y pagar la factura devuelve el servicio. Después, el contenedor, sus bases de datos y sus copias se han ido y no se conserva ninguna copia. Esta es la única fecha de esta página en la que llegar un día tarde cambia el resultado de forma permanente.
Una conversación empezada pronto es una conversación distinta de una empezada el día seis. Además no cuesta nada tenerla, y su sitio es el portal de facturación.